¿Cómo se financian los emprendimientos en Chile?
- Diego Salas
- 13 jun 2025
- 3 Min. de lectura

Emprender en Chile es un desafío, y uno de los principales obstáculos para sacar adelante una idea de negocio es el financiamiento. ¿De dónde sacan plata las empresas para comenzar, crecer y mantenerse en pie? En este artículo te contaremos cómo se financian los emprendimientos en Chile, desde el capital propio hasta las herramientas que ofrece el Estado. Spoiler: hay más opciones de las que imaginas, pero también muchos mitos que aclarar.
Capital propio: el primer paso (y a veces el único)
La mayoría de los emprendedores comienza con lo que tiene a mano: ahorros, indemnizaciones, fondos de retiro o aportes personales. Este “colchoncito” permite enfrentar los primeros meses de operación, donde los gastos superan a los ingresos. Aunque es la opción más directa, también es la más riesgosa, porque cuando se acaba… se acaba.
Family, Friends & Fools (FFF)
Esta alternativa incluye a amigos, familiares y conocidos que confían (o se arriesgan) a prestarte dinero. Suena bien, pero no todos tienen una red que pueda o quiera apoyar económicamente un proyecto en etapa inicial. A veces, los FFF no pasan de ser una linda teoría.
Las herramientas de financiamiento de Sercotec
Una de las principales ayudas que ofrece el Estado chileno son los fondos de Sercotec. Este organismo financia principalmente emprendimientos tradicionales, como panaderías, productos gourmet, talleres o artesanías.
Entre sus programas más conocidos están:
Capital Semilla y Capital Abeja (este último exclusivo para mujeres): para formalizar y comprar infraestructura o equipamiento.
Capital Crece: para empresas formalizadas que necesitan consolidarse.
Ruta Digital: para emprendimientos que requieren activos tecnológicos.
Estos fondos no son préstamos, son subsidios no reembolsables, pero sus convocatorias abren solo en ciertos periodos del año, así que ¡hay que estar atento!
Corfo y los proyectos innovadores
Por otro lado, Corfo se enfoca en emprendimientos con componentes de innovación, tecnología o potencial de internacionalización. Es ideal para startups que buscan escalar o desarrollos con impacto en sectores estratégicos.
Fondos de fundaciones: una ayuda comunitaria
Existen organizaciones como el Fondo Esperanza, que trabaja con sectores vulnerables entregando microcréditos, capacitación y redes de apoyo. Funcionan bajo el modelo de banco comunal y pueden ser una excelente opción para quienes están comenzando en contextos más complejos.
¿Cuándo y cómo financian los bancos a emprendedores?
Los bancos cuentan con diversas herramientas: créditos comerciales, líneas de crédito, tarjetas pyme, leasing y factoring. El problema es que muchas veces no financian emprendimientos nuevos por falta de historial o garantías.
En la práctica, muchos emprendedores terminan optando por créditos personales para levantar sus negocios. ¿Por qué? Porque el banco no evalúa solo el proyecto, sino tu comportamiento financiero personal. Si estás en Dicom, no tienes historial o tus ingresos no son claros… es casi imposible conseguir financiamiento formal.
Leasing y Factoring: opciones para negocios en marcha
Una vez que tu empresa ya está funcionando, necesitas mantenerla viva. El leasing te permite adquirir maquinaria o vehículos sin un gran desembolso inicial, con opción a compra al finalizar el contrato.
Por su parte, el factoring permite obtener liquidez inmediata a cambio de facturas por cobrar. Aunque es útil, también es costoso, y muchas veces surge por prácticas abusivas como los pagos atrasados de grandes empresas.
En resumen
Emprender en Chile sin plata es una aventura, pero no estás solo. Existen fondos públicos, herramientas bancarias y apoyo de fundaciones. Eso sí, no hay soluciones mágicas: la clave está en el orden, la formalidad y la constancia.
Si quieres que tu negocio no se quede en el papel, empieza por conocer tus opciones y armar un plan. Porque sí, hay formas reales de financiar tu emprendimiento en Chile.





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